Saturday, September 17, 2005

La suerte

Llaman a la puerta. Abro. Con aspecto algo compungido, raya al lado y mocasines blancos me saluda la suerte. - No gracias, no necesitamos libros- babuceo y cierro la puerta.
Miro por la mirilla y veo al mismo hombre como llama a la puerta de Carmen, la vecina de enfrente. Carmen le abre y lo mismo.-Seguro que Carmen esta mirando por la puerta como yo- pienso y la suerte sigue caminando como si nada.

Mi primer intento de poesía

Oí la voz del corazón,
oí la voz de la conciencia,
sentí el puñal de la opresión
y mi alma estalló de pena.
Me pregunté ¿por qué razón?
y mi corazón calló.
¿Dónde estaba la incocencia?,
¿dónde está la inexperiencia?
No la veo, no, no la encuentro
¿donde se ha metido?
y mi corazón no contesta.
En mi mente solo guerra,
en mi alma solo odio
y en mi corazón pena.
Pena al darme cuenta
que el odio empieza
cuando acaba la inocencia.

Llaman a la puerta

Llaman a la puerta.