Mala idea
Es una buena idea cambiar un loro por un perro siamés, me dije. Los perros callan pero los loros cantan todo lo que saben. Lo llevé al veterinario y me dijo que sufría de incontinencia verbal y le dije que ya no aguantaba más. Que se lo quedara, que era una especie poco vista y se podía sacar unos cuantos euros por él. Pero nada, el loro sigue conmigo y yo absurdamente le doy de comer.

