Extracto de Ironías
Y busque tus labios en los labios de cada muchacho
emborrachada de tus besos,
pero no hallé quien me hiciera sentir
de su desnudez borracha.
Así que te añoré con tanta fuerza que enloquecí
y en mi casquivana locura
vagué por bares y moteles de barrio pobre
un día con cualquiera
y al siguiente con cualquier cualquiera,
siempre, siguiendo tu ejemplo...
Que no hay nostalgia peor
que la de un amor censurado
ni agonía que no desvele
la magnitud de la censura
Y es que no hay mañanas
que en mi corazón no retenga
cada caricia que me diste, entre tanto,
ni anocheceres que no me descubra
entre silvanas sábanas desnuda
a tu encuentro en sueños ya vividos...
¿Acaso no volverán a brillar las luces de neón
allá donde se represente tu función pagana?
Lo harán, estoy segura
Pero no en mi corazón, ese suicida,
que inexplicablemente aún te ama.
Hoy Carmen, mañana Marta, Rosa
y tantas otras que serán protagonistas,
sin querer, en escenarios o, con peor o mejor suerte,
en camerinos de medio mundo
pero que pagarán con su muerte
la fama efímera que con gratitud les otorgaste
alguna noche, quizás varias...
Y te soñé y en cada sueño dejé la vida,
y en cada amanecer amanecía la nostalgia
y en cada solitario suspiro moría un beso
y aún ahora que creí olvidarte
en cada verso que escribo
te recuerdo.
emborrachada de tus besos,
pero no hallé quien me hiciera sentir
de su desnudez borracha.
Así que te añoré con tanta fuerza que enloquecí
y en mi casquivana locura
vagué por bares y moteles de barrio pobre
un día con cualquiera
y al siguiente con cualquier cualquiera,
siempre, siguiendo tu ejemplo...
Que no hay nostalgia peor
que la de un amor censurado
ni agonía que no desvele
la magnitud de la censura
Y es que no hay mañanas
que en mi corazón no retenga
cada caricia que me diste, entre tanto,
ni anocheceres que no me descubra
entre silvanas sábanas desnuda
a tu encuentro en sueños ya vividos...
¿Acaso no volverán a brillar las luces de neón
allá donde se represente tu función pagana?
Lo harán, estoy segura
Pero no en mi corazón, ese suicida,
que inexplicablemente aún te ama.
Hoy Carmen, mañana Marta, Rosa
y tantas otras que serán protagonistas,
sin querer, en escenarios o, con peor o mejor suerte,
en camerinos de medio mundo
pero que pagarán con su muerte
la fama efímera que con gratitud les otorgaste
alguna noche, quizás varias...
Y te soñé y en cada sueño dejé la vida,
y en cada amanecer amanecía la nostalgia
y en cada solitario suspiro moría un beso
y aún ahora que creí olvidarte
en cada verso que escribo
te recuerdo.


0 Comments:
Post a Comment
<< Home